Cambios, amor y celos

Desde hace un tiempo a esta parte, nuestra vida de pareja entre Luciano y yo está signada por los continuos cambios que se vienen produciendo en nuestra pareja como individuos que somos. Por suerte estas cambios no afectan a nuestra relación pero sí a nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, desde que estoy trabajando de docente en el colegio, mi vida personal fue cambiando. Mis horarios no son los mismos y mis tiempos libres tampoco.

Y eso que ya no voy a la facultad porque de lo contrario sí que me vería en ‘figurillas’ para hacer todo lo que quiero hacer. Y a Luciano le pasa casi lo mismo, tanto que ahora ya casi no nos vemos a la tarde y es solamente al atardecer o a la noche cuando nos encontramos. Todo esto porque cambió de trabajo. Se cansó del ‘call center’ donde trabajaba y aceptó un puesto de vendedor de una boutique masculina, donde lo recomendó un conocido de la madre.

Ese trabajo es ideal para él por varios motivos pero el que más pesa, es que, es joven, muy lindo, tiene una excelente presentación personal y además, gracias al trabajo en el ‘call center’, desarrolló una simpatía que antes no tenía y una ‘labia’ (expresión oral) que es de no creer. Por otra parte, sabe que es un ‘diosito’ y explota su belleza al máximo. Eso hace que todo el mundo lo prefiera, tanto mujeres como hombres con los que se relaciona en su trabajo o en la vida cotidiana.

Sopesando los pro y los contras, llegamos a la conclusión de que el trabajo es desventajoso por un lado pero ventajoso por el otro. Desventajoso porque las jornadas de trabajo de Luciano, eran de 8 horas corridas y ahora son de 4 a la mañana y otras 4 a la tarde/noche. La otra es que también debe trabajar los sábados hasta el mediodía, lo que no le permite ir a la casa de la madre como lo estaba haciendo. Luciano sigue yendo pero solamente a cenar los viernes o almorzar los sábados.

Así que ya no paso en soledad, las noches de los viernes. Aunque sí a veces, las tardes de los sábados. Y desde que está trabajando, ese ‘break’ de 13 a 16 horas, para no regresar a casa y estar solo (los ‘pájaros’ no vuelven hasta después de las 18 horas), se anotó en un gym, donde está haciendo ‘fierros’ (pesas) y otros días, natación. Yo le aplaudo todas estas iniciativas nuevas que está teniendo pero me da no sé qué, que conozca gente y que se haga de amigos nuevos que lo pueden llegar a encandilar.

En una palabra, estoy ‘algo’ celoso. Se me fue a la mierda, toda la teoría de la ‘poliamoría’ y de la posibilidad, ideada, aceptada y aplicada por él, de tener sexo con otros, mientras no existan sentimientos de afecto. Luciano me jura y me perjura que yo soy el ‘hombre’ de su vida y que nunca jamás de los jamases se le ocurriría dejarme por otro, pero… son tan bipolares los adolescentes y él era, antes de que fuéramos pareja, tan bipolar, que estas cosas, ahora, me dan miedo.

Todo estaba bien, cuando Luciano mostraba su lado ‘hetero’ y tenía sexo con alguna chica, mientras que yo, explotaba ese ‘permiso’ y hacía lo mismo, con nuevos ‘diositos’. Aunque tengo que reconocer, que no puedo tener sexo con un ‘diosito’ sino despierta en mí, algún sentimiento. No puedo tener sexo simplemente por ‘calentura’. Mucho o poco, siempre están presentes algunos sentimientos. Y así como me pasa a mí, temo que a Luciano, en cualquier momento, le pase lo mismo.

Entre nosotros, está todo bien. Sigo frecuentando (aunque Luciano no sabe) y teniendo sexo con Carlitos y con el Colo y pronto voy a tener que agregar al Gonza. Pero así como esos pibitos me despiertan ciertos sentimientos, temo que Luciano, también comience a tenerlos por algunos de los muchos chicos que está conociendo. Más ahora que está conociendo chicos de todas las edades y que me comenta, pícaramente, que los selecciona exclusivamente para mí.

Y cuando le pregunto: ‘Y para vos’? Luciano siempre me dice que me tiene a mí y que yo soy su mundo y su ‘todo’ y que él mira pero solamente me desea a mí. Mmmm… Será tan así? Y eso es algo que conversamos a cada rato, una porque me encanta escuchar eso salido de la boquita de Luciano y la otra, es porque Luciano sí, es celoso y este tema es recurrente en nuestras charlas de dormitorio. Él reconoce que es hiper celoso pero selecciona chicos para mí. Cómo se entiende eso?

Casi casi como me pasó con Carlitos, cuando Luciano me dio la ‘venia’ (permiso) para tener sexo con el pibito, luego aceptó que lo integrara a nuestra pareja y finalmente a pesar de que son muy buenos amigos, no soportó la presencia de Carlitos, como tercer integrante de nuestra pareja y le pidió que diera un paso al costado. Por suerte, Carlitos no tuvo problemas y aceptó esa decisión de Luciano, pero íntimamente quedó dolido y lo manifiesta cuando no quiere venir a casa porque está Luciano, así que nuestros ‘encuentros’ siguen dándose en el colegio o a la salida del mismo, cuando vamos al parque donde iba con el Seba o a tomar algo por ahí. En cambio, yo siempre dije que no era celoso y solamente sentí celos de Luciano, en algunas ocasiones muy puntuales, pero ahora, es diferente. Yo a Luciano, no le digo nada, porque reconozco que mis celos no tienen ningún fundamento, pero justo ahora, que estoy por recibirme de psicólogo aparecen en mí, estos comportamientos negativos que dominé durante tanto tiempo? Será otro capítulo de aquello de que nadie me dijo que la vida me sería fácil? jeeeeee…

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