Alexis recargado 3

Alexis, que ya estaba algo ebrio cuando llegué, más las pastillas de no sé qué, que tomaba, más el vino que había bebido hacía minutos, lo convirtieron en un cruento señor feudal. Y la situación, me atemorizó bastante. Realmente, no sabía ni cómo ni cuándo iba a terminar aquello. Y recién era la medianoche! Alexis, borracho y drogado, me tenía a su merced y el vino lo había puesto agresivo. Dejó de hacer ‘fisting’ conmigo y se levantó, abrió la otra botella de vino mientras me ordenaba, que calentara las empanadas. 

Así que me levanté yo también, puse las empanadas sobre una chapa que coloqué encima de la hornalla de la cocina. Alexis me volvió a llenar el vaso con vino mientras él seguía bebiendo de la botella. Ya no ocultaba su borrachera. Apenas comió un par de empanadas, cuando volvió a tomar otra pastilla y terminó de beber el vino que quedaba en la botella. Alexis, se ponía cada vez más agresivo. Aunque las palabras se le trababan en los labios me seguía diciendo que era su ‘putita’ y que me quería preñar otra vez.

El vidrioso brillo de los ojos, me indicaban que aquello no podía terminar bien. Y me arrepentí de haber ido. Ese Alexis no era el Alexis que yo conocía. Porque, ese Alexis, no sólo estaba agresivo, sino que además estaba amenazante y violento, al menos de palabra. Desnudos como estábamos, volvimos a la cama, donde me dijo que me pusiera en 4 como haciendo el ‘perrito’ y sin decir más nada, empezó otra vez a meterme los dedos de su mano con violencia, intentando incluso meter su palma y haciendo el pon y saca.

Le dije que lo hiciera más despacio, que me dolía mucho y como toda respuesta, me agarró de los cabellos e hizo que tirara mi cabeza hacia atrás, al tiempo que volvía a insistir intentando que su mano, entrara en mi culo. Después de un buen rato insistiendo con lo mismo, y cuando yo ya dejaba escapar, silenciosas lágrimas de dolor, sonó mi celular: era Luciano. El dolor que me provocaba Alexis metiéndome todos los dedos en mi culo y que no pensaba abandonar hizo que Luciano percibiera algo y me preguntara:

Luciano: con quién estás?

Yo: no, con nadie, solo, por?

L: no sé, tenés la voz rara. Estuviste llorando? 

Y: no! Estoy mirando una película en Netflix que me hizo llorar pero no me pasa nada. Te amo y te extraño nada más. Quisiera estar con vos y no separarme nunca. Y que pase lo que pase, quiero que sepas que te amo como nunca amé a nadie…

L: pero qué te pasa? Decime la verdad porque me estás haciendo asustar. Querés que vaya?

Y: nooooo…!!! Está todo bien, ya te dije. Pasala bien que mañana a primera hora te paso a buscar…

L: seguro que estás bien, amor? 

Y: si bebé, está todo bien, despreocupate y pasala lindo y no me metas tanto los cuernos con Carlitos…

L: jijijijiji… Para nada, yo soy tuyo para toda la eternidad, le guste a quien le guste… Seguro que estás bien? 

Y: sí lindo, seguro… Mañana temprano paso a buscarlos. Te amo hasta el final de los tiempos.

Y corté la comunicación. Mientras estuve hablando con Luciano, el Alexis siguió cogiéndome/follándome con la mano, pero se notaba cansado y me dijo que me iba a preñar. Así que sin soltar mis cabellos y aferrándose a uno de mis hombros,  hizo que me acostara en la cama y me penetró impiadosamente. Y ante mi queja de que tuviera cuidado, como único respuesta, sentí que el dedo sobresalido de su puño, golpeó mis costillas. Esa fue la gota que rebalsó el vaso.

Pero cuando quise sacármelo de encima, volvió a golpearme, esta vez en la nuca. El golpe me atontó. No sabía si decirle algo o no decirle nada, quejarme o mantenerme callado. Alexis se estaba sacando conmigo, la leche acumulada de mucho tiempo y disfrutaba del sexo practicado con violencia y golpes. Pero yo, había dejado de disfrutar y disfrutarlo. Estos ‘negros’ (latinos mestizos) cuando están ‘frescos’ (sin alcohol ni drogas en la sangre) son tranquilos e introvertidos, de lo contrario, son re peligrosos y Alex no era la excepción.

Y Alexis, se estaba convirtiendo en un tipo potencialmente, peligroso. Quizás, era su morbo, tirar mis cabellos hacia atrás y golpearme y violarme con la mano y con la pija. No quería pensar, que se le ocurriera intentar meterme otra cosa. Tenía miedo que en su afán de penetrarme con dolor quisiera meter por mi culo algo más grande que su pija o sus 4 dedos. Por suerte, nada de eso pasó, pero pensé que en algún momento, podía pasar. Mientras tanto, siguió ‘serruchándome’ (metiendo y sacando la pija) durante mucho tiempo.

Hasta me obligó, a reconocer que era mi macho, que yo era su puta y que me gustaba que me cogiera así, a la fuerza y violentamente. Y que también me gustaba que me golpeara, porque al fin y al cabo, él era mi dueño y yo su puta. Finalmente, acabó dentro mío por segunda vez en poco tiempo. Esta vez, no me dijo nada, ni que me pajeara ni nada. Sólo se acostó a mi lado y se quedó profundamente dormido. Tanto que ni creo que me escuchó cuando me levanté, me vestí y me fui. Cuando salí, una corriente de aire, hizo que el portón de la entrada se golpeara violentamente contra la pared. Por suerte, no pasó nada. Pero podía haber pasado. Y me fui más rápido que un bombero. Lo único que sé, que a mí, después de esa larga noche de vino, ‘pastillas’ (drogas), semen y violencia, se me fueron las ganas de volver a ser el pasivo de un negro villero, por más ‘diosito’ o ‘pollito BB’ que sea…

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Alexis recargado 2

Con todo eso me fui para la obra en construcción. De la última vez que estuve ahí, está bastante adelantada. Alexis de por sí, es de naturaleza introvertida y callada y le cuesta exteriorizar sus sentimientos. Igualmente me recibió con un beso en la mejilla y ahí, me di cuenta que estaba algo ‘tomado’ (ebrio). Tomó mi mano y la llevó hacia su entrepierna, para que le tocara la pija, que ya estaba parada y dura como una piedra. Y mientras me llevaba a la piecita del fondo me dijo que estaba muy contento de que hubiera ido.

El cuchitril ese no había cambiado nada. Ahí estaba la cama, la mesa, el televisor, un par de sillas, Dios sabe de dónde, una repisa con un par de platos y vasos, un anafe eléctrico y un par de ollas desparramadas en el suelo. Y la infaltable pava con el mate al lado. Alexis cerró la puerta y encendió una lamparita que iluminaba lúgubremente el lugar. Después de esto, casi se abalanzó sobre mí y comenzó a desnudarme y a desnudarse. Definitivamente, me gustaba su cuerpo apolíneo y su tez cobriza, casi lampiña.

También se quitó el pantalón y el boxer y me pìdió que le chupara la pija. No hice más de tirarle la piel de la pija hacia atrás, cuando me di cuenta, que la pija ya estaba babeante. Entonces, me agarró de la nuca y me metió toda su pija en mi boca, hasta hacerme ahogar y toser. Luego, comenzó a cogerme/follarme la boca. Así me tuvo un buen rato, hasta que me dijo que fuéramos a la cama. Hicimos un 69 y, mientras yo se la chupaba, Alexis lamía mi agujerito anal y me metía sus dedos, buscando una rápida dilatación.

Finalmente, me hizo acostar sobre la cama, escupió mi agujerito y comenzó a penetrame. Yo mientras tanto, me imaginaba la escena que no veía. De pronto, me acordé de los forros. Alexis no se había puesto ningún forro. Los forros estaban en el bolsito del kiosco, por ende, Alexis me la estaba metiendo sin forro! Cuando se lo dije, Alexis no me dijo nada y terminó de meter toda su pija en mi culo. Sentirlo al Alexis adentro mío, me hacía sentir espléndido. Más, cuando mordisqueaba mi cuello y repetía, que yo era su ‘putita’.

Después, me dijo que no me preocupara por los forros que él, solamente cogía con la mujer y con nadie más que conmigo. Igual, mucho la idea no me gustó, pero me tranquilizó bastante, cuando me dijo que me iba a ‘acabar’ (eyacular) afuera. Alexis no tiene la pija descomunal del Juanma, pero me hizo doler bastante. Además, sentirlo adentro mío, poseyéndome como lo estaba haciendo y besándome y mordisqueando mi nuca, mis orejas o mis hombros, me daba un placentero escalofrío, que me transportaba a otros mundos.

Me cambió de posición varias veces: de acostado de pecho, pasé a la posición del ‘perrito’ y de esa a la del ‘misionero’ para terminar cabalgando sobre la hermosa pija de Alexis. Obvio que lo pongo (y me pone) a mil, en cuanto a ‘excitación’ (calentura). Pero se parece al Gasti, No termina de acabar nunca! Me di cuenta que mi agujerito ya no ofrecía la más mínima de las resistencias, porque Alexis me sacaba toda la pija completa y me la volvía a meter, sin ningún tipo de resistencias ni problemas. Y así estuvo jugando con mi agujerito, un buen rato.

De pronto, me dijo que me pusiera de costado y que levantara mi pierna por sobre su cuerpo, para dejarle una entrada franca a su pija. Estaba por acabar y quería acabarme adentro. Quería preñarme porque decía que acabándome adentro, era una manera de que yo reconociera, que él era mi ‘macho’. Y yo, que estaba re caliente me olvidé que me había dicho que no me preocupara porque no usaba forro si total iba a acabarme afuera y resulta que ahora me iba a acabar adentro. De todos modos, le dije que sí. Así que a los pocos segundos, sentí su semen, caliente y espeso, recorriendo mi intestino.

Alexis, que ya estaba algo ebrio cuando llegué, más las pastillas de no sé qué, que tomaba, más el vino que había bebido hacía minutos, lo convirtieron en un cruento señor feudal. Y la situación, me atemorizó bastante. Realmente, no sabía ni cómo ni cuándo iba a terminar aquello. Y recién era la medianoche! Alexis, borracho y drogado, me tenía a su merced y el vino lo había puesto agresivo. Dejó de hacer ‘fisting’ conmigo y se levantó, abrió la otra botella de vino mientras me ordenaba, que calentara las empanadas. 

Así que me levanté yo también, puse las empanadas sobre una chapa que coloqué encima de la hornalla de la cocina. Alexis me volvió a llenar el vaso con vino mientras él seguía bebiendo de la botella. Ya no ocultaba su borrachera. Apenas comió un par de empanadas, cuando volvió a tomar otra pastilla y terminó de beber el vino que quedaba en la botella. Alexis, se ponía cada vez más agresivo. Aunque las palabras se le trababan en los labios me seguía diciendo que era su ‘putita’ y que me quería preñar otra vez. (sigue)

Alexis recargado 1

El sábado, temprano a la mañana, habíamos llevado al Pipi a la terminal de ómnibus porque iba a la casa de los abuelos, que viven a casi 150 kilómetros de Rosario. Almorcé con Luciano y luego lo llevé junto a Carlitos, a la casa de la abuela porque cumplía años. Luciano ya me había dicho que ese sábado se quedaría a dormir en la casa de la madre y que fuera a buscarlo el domingo de Pascua a media mañana. Y para que yo no me quedara ‘en banda’ (solo) me dijo que lo invitara al Pela o a alguien, a ‘dormir’ en casa.


La idea estaba buena, pero me sugería que lo invitara al Pela, porque la madre de Luciano, por más que no acepte la orientación sexual del hijo, ve con buenos ojos, que Carlitos y Luciano, se cojan/follen entre ellos. Pero ve mal, que yo haga exactamente lo mismo con el hijo. Incluso, las tías y la abuela, saben que los dos (léase Luciano y Carlitos) son gays, pero no hacen ningún escándalo cuando duermen juntos. Es más, creo que promueven esa relación, para que Luciano sea pareja de Carlitos y no mía. En fin.

Pero cuando hablan de mí, hablan como si yo fuera un monstruo, que se coje/folla a Luciano y arman rumores cualquier tipo: que soy violento, que golpeo a Luciano, que lo tengo amenazado de muerte, que me tiene miedo y mil boludeces más, que se lo dicen a Luciano y lo hacen llorar de la impotencia. Por suerte, Luciano me ama y está en sus planes envejecer conmigo cueste lo que cueste. Y me demuestra que está perdidamente enamorado de mí, todo los días. Así que mejor no darles ‘bola’ (prestarles atención) a las mujeres de la familia de Luciano.

Así que con Luciano en la Eco, pasamos a buscar a Carlitos y los dejé en la casa de la abuela. Cuando me volvía, le hablé al Pela, mejor dicho, le mandé un ‘wsp’ preguntándole si quería ir a mi casa, a hacer ‘algo’, aprovechando que estaba solo. Pero me contestó que no podía porque tenía otros planes. En realidad, creo que el Pela está ‘noviando’ con Niquito, el ‘pollito BB’ más chico (tiene 16 años), pero no lo blanqueó ni le dijo nada a nadie, así que todo está en una nebulosa y nadie sabe nada de nada. Todos sospechamos pero a ninguno nos consta.. 

Así que sin contar con el Pela, para llevármelo a la cama, hice un repaso de sus posibles reemplazantes. Y por primera vez, encontré que todos, de alguna manera o de otra, estaban ‘ocupados’. Mis planes se iban a la mierda. Decidí, merendar algo como a las 6 de la tarde y ver de qué manera pasar la noche, la que aparentemente, si algo no cambiaba, me iba a tener que conformar con hacerme una paja. Salvo que consiguiera que alguno de los ‘diositos’ o los ‘pollitos BB’ fueran a casa, esa noche me la iba a pasar mirando Netflix. 

A no ser que, renunciara a ser activo y me inmolara ofreciendo mi culo a un verdadero macho, para que se sacara las ganas conmigo… Pero, quién, si estos ‘giles’ (tontos) uno es más pasivo que el otro? La idea del Juanma me empezó a dar vueltas por la mente. Hacía rato que no disfrutaba de su misil… Y aunque me hace llorar como una puta, no ‘daba’ (no era conveniente) caer de ‘sopetón’ (inesperadamente), en medio de la noche y sin haberle dicho nada. que iba a ir, especialmente ahora que el Juanma está casado y la mujer lo cela mucho. 

Así que deseché la idea. Ni siquiera haciendo de pasivo, salvaba ese sábado… Así que dejé de pensar en el Juanma y se me vino a la mente, la cara del Alexis! (https://yo-soy-el-arquitecto-de-mi-destino.blogspot.com/2016/08/chongo.html) Hacía bastante que no sabía nada de él. Incluso no sabía si seguía trabajando a la noche haciendo de ‘sereno’ (vigilante) de una obra en construcción, por ahí cerca del colegio. Deseé que no estuviera trabajando, así me lo llevaba a casa! Eso sí que estaría bueno! 

Porque ir a coger/follar a esa obra en construcción, donde trabaja de sereno, le saca las ganas a cualquiera. Pero, después pensé que si Alexis no trabajaba, debía estar en la casa con la señora y con los hijos… Así que mejor que estuviera trabajando, aunque yo tuviera que ir a ese ‘cuchitril’ (lugar pequeño, sucio y descuidado) donde vivía. Igualmente no lo pensé mucho. Me decidí y le mandé un ‘wsp’. Y la respuesta vino al toque. Que me esperaba y que siempre andaba con ganas de cogerme/follarme…

Además, como todavía era temprano, no había cenado. Así que me dijo que comprara empanadas y vino y forros que no tenía. Y si podía, algún par de ‘porros’… Bueno, la propuesta estaba hecha. Esa noche, iba a hacer de pasivo, con ese ‘chongo’ (hetero que tiene sexo gay) que no es más que un simple ‘mortal’ pero que me atrae horrores y todavía no sé la causa. En una libre asociación de ideas y recuerdos, me hacía acordar al Juanma. Venía de ahí tanta atracción? Porque sino, no se explica! Pero para qué pensar? El loco me calienta mucho y me gusta como me coge/folla… También me gusta, el destrato que tiene a veces conmigo, diciendo y haciéndome, cosas nada dulces… Así que me fuí para la obra en construcción. Compré en una rotisería, 12 empanadas, dos botellas de vino y una gaseosa. En un kiosco, compré los forros y también algunas golosinas y chocolates, para comer nosotros de postre y para que le lleve a los hijitos, al día siguiente, domingo, que no trabaja y va a la casa. También le compré un paquete de galletitas saladas y otras dulces para comer el día siguiente, domingo, en el desayuno… (sigue) 

El Pipi en mi mundo

Antes de llevar al Pipi a casa, le hablé a Luciano, para contarle que pasaba con el Pipi y que pensaba llevarlo a casa. Obviamente, Luciano me dio el ‘Ok’ y le di para adelante. Cuando llegamos, Luciano bajó a recibirnos. Los presenté y ahí mismo, le blanqueé al Pipi,  mi relación con Luciano, ya que no tenía sentido ocultarle algo que era tan notorio que era que, además de amigos, con Luciano, éramos pareja. También le presenté a los ‘pollitos BB’ que estaban en casa.

En casa, estaban Carlitos, el Pela, Juanse y Niquito, el más chiquito de los ‘pollitos BB’. Ya era tarde para merendar pero muy temprano para cenar, así que decidimos tomar unos mates y aguantar hasta la hora de la cena. Luciano había comprado ‘milanesas’ (carne rebozada con pan rallado). Así que después de los mates y de hablar de bueyes perdidos, comenzamos a preparar la cena. Les ofrecí que eligieran entre papas fritas o puré de papas para comer con las milanesas. 

Por suerte para mí, todos optaron por las papas fritas, así que nos pusimos manos a la obra. Mano de obra había y sobraba. Así que mientras Luciano y yo, pelábamos las papas, Carlitos, siguió cebándonos mates. El Pipi se excusó de ayudarnos, argumentando que no sabía cocinar, pero que iba a colaborar con nosotros, lavando y secando los platos, cubiertos y ollas. Los ‘pollitos BB’ (el Pela, el Juanse y Niquito), se iban a encargar de poner y sacar las cosas de la mesa.

En una palabra, estaba todo organizado. Comimos al rato nada más y fiel a la palabra empeñada, el Pipi lavó y secó y ordenó todo con la ayuda de Luciano y mía obvio. Carlitos y los ‘pollitos BB’ se fueron después de cenar. Así que decidimos, acomodar al Pipi en el mismo lugar donde dormía la Agus. Inflamos uno de los colchones doble plaza y le dimos, al Pipi, sábanas y una frazada, para que hiciera su cama y tuviera donde dormir. Después, estuvimos hablando de todo un poco.

Decir que la adaptación del Pipi a nuestra vida, fue increíble, es poco decir. Después de varios días de convivencia, nos sentíamos plenos de tener al Pipi con nosotros, especialmente porque parecía que el Pipi era un ‘pollito BB’ más, con la diferencia de que, como el ‘patito feo’ del cuento, era diferente, porque no le gustan las pijas ni los culitos masculinos. Así y todo, el Pipi se mostró tan transparente, que nos entusiasmó que estuviera viviendo con nosotros.

Un día, Luciano le dijo al Pipi, que si quería, yo conocía un muy buen abogado penalista para que tomara el caso de los padres y del hermano, pero el Pipi no quiso saber nada y le dijo que era mejor que no y que no nos metiéramos. Luciano me lo contó y estuve de acuerdo con él: nos parecía que el Pipi no nos había dicho ‘todo’, pero no era más que una intuición, de la que solo teníamos sospechas, pero que fue el tema de nuestras charlas, previas al descanso nocturno, que teníamos Luciano y yo.

Así que, sin que el Pipi lo sepa, le hablé al Gasti para ver si me podía averiguar algo. Pero, el Gasti, me dijo que hablara directamente con mi suegro. El viejo Lucchessi, me dijo que le iba a decir al Gasti que averiguara detalles del caso porque él no tenía tiempo y que, cuando supiera bien como era todo, me encontrara de nuevo con el Gasti, que me iba a pasar el informe de lo que había averiguado. En síntesis, este viejo ‘trolo’ (puto) no me dio ‘bola’ (importancia). Qué viejo de mierda!

Y eso que soy el padre del nieto que lleva la hija en la panza! Una noche, algunos días después, fue el Gasti con el Colo a casa. Dios! Si me dieran a elegir con cuál de los dos cogería/follaría o me dejaría coger/follar creo que tendría que tirar la moneda para que la suerte decida. Por favor, son dos diositos increíbles! Hablamos en la cocina de casa para que el Pipi no supiera de qué hablábamos y que yo había ido por ‘izquierda’ (desautorizado) para averiguar qué estaba pasando con la familia de él.

Y ahí el Gasti me dijo que el caso está bajo secreto de sumario y no me podía dar mucha información. Me dijo, que al padre y al hermano del Pipi, los habían trasladado a otra provincia porque parece que son eslabones de una cadena de ‘narcos’ de ‘medio pelo’ (poca importancia) de otra provincia. Y en cuanto, a la madre del Pipi, me dijo que ella estaba en libertad, viviendo en un pueblo, en la casa de los padres. Pero, entonces, no era que la madre también estaba presa? Por qué, el Pipi nos mintió?

Esa misma semana, el Pipi me había dicho que iba a ir al pueblo de los abuelos y si lo podía llevar a la terminal de ómnibus. Le dije que sí. Me ‘salía de la vaina’ (tenía muchas ganas) por preguntarle al Pipi por qué nos había mentido pero decidimos postergar la conversación para cuando regresara. Me (nos) había encariñado con el Pipi y ya bastante tenía con la vida que estaba pasando como para que lo que él consideraba sus nuevos amigos lo atacaran con sus sospechas y replanteos. 

Así que ese sábado, fuimos el Pipi, Luciano y yo, a la terminal de ómnibus. De ahí, iríamos a buscar a Carlitos y de ahí, los tenía que llevar hasta la casa de la abuela de Luciano, que cumplía años y hacía una fiesta. Y, como el ómnibus del Pipi, iba a demorar en salir, decidimos ‘hacerle el aguante’ (acompañarlo) y esperar. Ahí fue cuando el Pipi, decidió sincerarse y decirnos la ‘verdad’. O mejor dicho ‘todo’ porque hasta ese momento nos había contado parcialmente por lo que estaba pasando. 

Y decidió contarnos ‘todo’ porque nosotros éramos geniales y lo habíamos tratado sin más interés que ayudarlo y ser sus amigos. Y no nos merecíamos ingratitudes. Y nos dijo lo mismo que el Gasti, aunque con más detalles y pormenores. Él iba al pueblo, pero no a ver a los abuelos, sino a ver a la madre, buscar dinero y ropa que necesitaba. La madre del Pipi estaba libre porque había llegado a un acuerdo con el jefe regional de la policía federal y por eso la liberaron provisoriamente. 

La dejaron libre con la condición que se contactara con quien les proveía de droga al hijo y al esposo y reuniera evidencias para poder detenerlo. De esa manera, ella quedaría en libertad definitiva y el hermano del Pipi y el padre, posiblemente irían a la cárcel pero mucho menos tiempo. La policía federal estaba segura que eso iba a pasar en algún momento, ya que el padre y el hermano, eran dos eslabones de una cadena muy larga de narcotraficantes de medio pelo de otra provincia. 

Pero, apenas quedó en libertad, la madre del Pipi entró en una fuerte depresión y se quiso suicidar un par de veces, así que la policía aceptó que se fuera a vivir con los padres al pueblo y decidieron que el mismo acuerdo, lo hiciera el Pipi aunque fuera menor de edad y todo eso. Pero, también con una condición, no podría dejar de vivir en Rosario, aunque no podía volver a la casa. Por eso, el Pipi estaba viviendo de ‘prestado’ (ayudado) por los amigos y ahora, nosotros. Todo el guión de una película, de la que pasamos a formar parte! Y que sin ‘comerla ni beberla’, nos metimos en un quilombo de proporciones inimaginables, al darle albergue a un pibito que no solamente estaba apuntado por la policía federal sino también por algún ‘narco’ de ‘medio pelo’ pero ‘narco’ al fin. Tendría que darle la razón a mi vieja, cuando 15 años atrás me decía que yo era un ‘catalizador de problemas’? Jeeeeeee…

El mundo es un pañuelo (Freddy)

El domingo se hicieron la elecciones ‘P.A.S.O.’ (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) en mi provincia. No voy a entrar en mayores detalles. Solamente voy a decir que, estas elecciones, son para elegir los candidatos a gobernador, senador, diputado e intendente a nivel provincial, regional y municipal a fin de depurar la cantidad de pre-candidatos propuestos. De ahí que solamente, después de estas elecciones, quedan unos pocos candidatos para las próximas elecciones finales de junio. 

No sé si se entendió mucho pero bueno, al menos lo expliqué como para que se comprenda que es lo que hacía yo, en el colegio, un domingo entre las 6 de las mañana y las 24. Aunque no me fui a las 8 de la noche, hora que termina la votación, sino que estuve casi hasta la 1 de la madrugada. Resulta, que ser autoridad en un acto eleccionario, es en la Argentina, una carga cívica, es decir, una obligación ciudadana, aunque para motivar a la gente, a concurrir y cumplir con esa carga cívica, la actividad es remunerada.

Así y todo, mucha gente no quiere aceptar esa carga cívica, de ahí que esa función se le encarga a docentes, estudiantes y voluntarios. A mí no me tocó ser nada pero al director del colegio sí. Y como tenía otros planes, me convocó para que fuera en su lugar y a cambio me daba el dinero que le iban a pagar a él. Así que hablé con Luciano y también con el Pipi, ahora que lo tenemos de huésped, ya que iba a estar ausente todo el domingo. Total ese domingo no teníamos planes y por trabajarlo, me ganaba un buen dinerito… 

Así que llegué puntual al colegio a las 6 de la mañana.Y un rato después, ya estaba todo el mecanismo aceitado y en marcha. Por suerte, habían llegado casi todas las autoridades de mesa, todo el papelerio y también la policía. Así que previo desayuno comunitario, nos organizamos rápidamente y casi puntualmente, a las 8 de la mañana, abrimos las puertas del colegio para iniciar el acto eleccionario. Y entre algunas autoridades de mesa que faltaban y llegaron sobre la hora, estaba ni más ni menos que Alfredo (Freddy)!

Obviamente que apenas nos vimos, nos saludamos y nos pusimos a conversar de ‘bueyes perdido’ (cosas sin importancia). Le pregunté de todo un poco, del padre y de la familia, de sus cosas y lo acompañe al salón, donde iba a funcionar, la mesa de la que era autoridad.  Y ahí lo dejé pero combinamos encontrarnos a media mañana para tomar un café o al mediodía para compartir un frugal y rápido almuerzo. Finalmente, nos encontramos pasado el mediodía que es el momento del día que no va mucha gente a votar.

Así que compramos unos sándwiches y unas gaseosas y nos fuimos a comer al gabinete psicopedagógico. Ahí, hablamos de la posibilidad de tener un reencuentro con más tiempo, ya que nos habíamos desconectado totalmente, el uno del otro. Y eso que los dos reconocíamos que nos habíamos llevado más que bien, esa noche que el padre nos presentó como sus ‘amigos salvadores’… Jeeeeee… Y todo por ser solidario con alguien que realmente, necesitaba una ‘mano’ (ayuda).

Freddy me contó que se había ido a vivir con un amigo, a un departamento que está ubicado cerca del colegio. Me dijo también, que no pensara mal, que sólo eran amigos y todo lo que se dice, cuando ‘la cola de paja se está quemando’. Yo le dije que estaba bien, que no era el único en el mundo que vivía con una amigo y que no necesariamente tenían que ser pareja o gays. De última, si pasaba ‘algo’ con el amigo, era algo privado entre ellos. yo no me iba a asustar, porque desde el comienzo, Freddy conocía mi orientación sexual.

Eso pareció calmarlo y volver al principio. Le volví a repetir que yo consideraba que él, era un lindo chico y que no me daba vergüenza reconocerlo, porque se podía ver, que físicamente era un ‘elegido’ o ‘diosito’ como les digo yo. Obviamente, que no es tan así, pero yo estaba muy caliente y me lo quería ‘transar’ (seducir) al Freddy y poder cogerlo/follarlo ahí o donde sea y como dé lugar! Pero bueno, Freddy seguía poniendo ‘palos en la rueda’ para no dejarme ‘avanzarlo’ (seducirlo).

Después, que terminamos de comer, decidimos ir a tomar un café a la sala de maestros vecina. Ahí, mientras preparaba la cafetera para hacer el café, nuestras miradas se cruzaron varias veces y creo que nos dijimos más, en silencio, con las miradas que por voz con la boca. En silencio, bebimos el café hasta que llegó un momento, que no pudimos impedir el clímax que veníamos construyendo y terminamos, enfrentados de cara. uno muy cerca del otro y en un silencio sugerente, de que algo estaba por pasar.

Hasta que finalmente, pasó. Me animé y me tiré a la pileta. Si sabía que agua había, que era lo que me impedía seguir adelante? Freddy si no es gay, es bi, pero hetero no es. Y sabe que me gusta. Y yo sé, aunque no me lo dijo nunca, que yo también le gusto. Lo que pasa que Freddy es super reprimido. Mucho más que yo. Claro que con la familia homófoba que tiene, toda sus actitudes lo justifican. Así que acercándome a su cara, le di un ‘piquito’ (beso con la punta de los labios) muy suave, esperando ver la reacción de Freddy.

Al principio, noté que Freddy, se estremeció un poco, cosa que hizo que mi piquito terminara rápidamente. Pero no alejé mucho mi cara de la suya. Sí lo suficiente como para que Freddy, evaluara en milésimas de segundo, si el beso le había gustado o se sentía invadido. Y también, en milésimas de segundo, Freddy decidió, no sólo que aceptó mi beso sino que, tomando mi nuca, con una de sus manos, me dirigió mi boca a su boca y me devolvió, ya no un ‘piquito’, sino un beso apasionado y profundo. 

Así fue que terminamos besuqueándonos en pleno gabinete. Y del beso pasamos a la ‘franela’ (abrazos y caricias impúdicas sobre la ropa) y simultáneamente, otra vez, casi con desesperación, tratando de recuperar todo el tiempo que habíamos perdido, a besarnos apasionadamente. La verdad que daba para seguir toda la tarde. Freddy se había relajado totalmente y creo que si lo apuraba un poco, lo hubiera penetrado ahí mismo, de parado. Pero, la situación no ‘daba’ (correspondía). Lo había sacado un rato, de sus obligaciones electorales, con la ‘venia’ (autorización) de los otros integrantes de la mesa electoral y la media hora ya había pasado. Los dos estábamos tan calientes que no queríamos dejar todo ahí, pero no había forma de continuar sin demorar, por lo menos, otra media hora. Así que decidimos seguirla en otro momento. Freddy me dijo que fuera a su departamento, después de los comicios, pero no sabía que yo me tenía que quedar hasta que el último de los que estaban afectados a las elecciones se hubieran retirado (léase autoridades de mesa, veedores, fiscales, policías, etc.). Así que quedamos en estar en ‘contacto’ por whatsapp y volver a encontrarnos una noche, en su departamento, aprovechando que el amigo iba a la facultad… Jeeeeeee…


El Pipi

El ‘Pipi’ en realidad se llama José Antonio M. y fue alumno mío durante dos años. El año pasado terminó 5º año, el último de nuestra escuela secundaria. Sinceramente, no es un ‘diosito’ como me gustan a mí los chicos pero tampoco es feo. Digamos que está en esa etapa intermedia, entre un simple ‘mortal’ y un ‘angelito’. Antes, a los chicos con las características del Pipi, que se caracterizan por una belleza relativa, los categorizaba como ‘angelitos’, es decir, estaban por arriba de los simples ‘mortales’ pero más abajo de los ‘semidiositos’.

Ahora, eliminé la categoría de ‘angelito’ y solamente dejé los ‘mortales’ (no me llaman la atención para nada), los ‘semidiositos’ (tienen ‘algo’ que me subyuga aunque no lo tienen todo) y los ‘diositos’ (que todo lo que tienen me gusta). No sé por qué será, pero ahora, los chicos de las etapas intermedias, me gustan mucho más que antes. Bueno, el Pipi sería un ‘semidiosito’ que no llega a la categoría de ‘diosito’ porque si bien es lindito, no colma todas mis expectativas. Aunque si me dejara llevarlo a mi cama, lo haría con muchísimo gusto! Jeeeeeee…

También es algo inmaduro, pero hay una cosa, que un poco lo justifica: la edad que tiene (16 años). No sé qué pasó en el medio, que el Pipi terminó el colegio secundario con 16 años, cuando la mayoría termina con 17 años y una minoría con 18. Pero un año de diferencia, a veces es mucho y dos años, son demasiados.  El Pipi se comporta muy infantilmente y a veces, me hace acordar al Tato, con todo el boludismo que desarrolló durante gran parte de su adolescencia. De todos modos, ninguno de los profesores se quejaba específicamente de algo. Quizás de su bajo rendimiento escolar pero hasta ahí.

Sea como sea, el Pipi terminó el secundario. Y, si bien nuestra relación docente-alumno, fue ‘ni’ (ni buena ni mala), como ex-alumno del colegio no se integró a la Asociación de Exalumnos ni tampoco entró a la Acción Católica de Jóvenes Egresados. Y sino fuera porque la semana pasada, pasó por el colegio para conversar conmigo específicamente de un tema, que ya paso a contar, lo hubiera perdido de vista, como está pasando con muchos. Y esto lo cuento, para que vean que en mi vida, no todo es sexo y que me pasan otras cosas que no contaba porque me parecía que no les interesaba a nadie.

El Pipi pasó una tarde, sabiendo que por las tardes, yo estoy más desocupado y puedo conversar sin problemas. La verdad que me sorprendió su visita. Una, porque realmente no lo esperaba. Hubiera nombrado a cien chicos antes de pensar en el Pipi. Pero, bueno, esas son las sorpresas que nos da la vida. Y dos, porque el Pipi vino a mí, buscando a un confidente pero no, un amigo. Vino a verme porque algo le preocupaba y quería más una oreja que lo escuchara y alguien que le pudiera dar una solución concreta que una sesión de terapia psicoanalítica.

De todos modos, me aclaró que aunque no había ido en calidad de ‘paciente-usuario’, sí se aseguró que todo lo que me iba a contar, iba a quedar comprendido por el ‘secreto profesional’. Y cuando le aseguré que así era, me contó el tema que lo aquejaba: tiene un hermano mayor, que le lleva casi 10 años de edad y una hermana menor, a la que él le lleva creo que 5 años. Parece que el hermano del Pipi no es ‘trigo limpio’ (honrado) anda en malos pasos y se dedica a vender drogas. Este muchacho está casado y tiene una hijita bebé y vive en un barrio privado, en las afueras de mi ciudad.

Aparentemente, con total desconocimiento del Pipi, los padres, fraccionaban y envasaban la cocaína y armaban los porros de marihuana que el hijo más grande se encargaba de distribuir entre un pequeño ejército de ‘soldaditos’ (vendedores de la droga al menudeo). De esa forma, tenían un muy buen pasar económico y se daban la gran vida. Tanto que el hermano en cuestión, se compró una casa en un barrio privado de mi ciudad, donde fue a vivir con su esposa e hijita bebé. Pero, no sabe como, alguien lo denunció y la policía anti-narcóticos lo detuvo a principios de diciembre del año pasado. 

Y lo obligaron (como hace la policía en todos lados) a confesar de donde obtenía la droga que vendía y allí ‘cayeron’ (apresaron) los padres y varios chicos y jóvenes más que este tipo usaba de ‘soldaditos’ más el ‘mayorista’ que le surtía la droga pero que es de otra provincia. La policía allanó la casa del  hermano pero no encontraron nada de drogas para inculparlo. También, allanaron la casa de los padres y ahí sí, encontraron, además de mucha droga, las evidencias que allí la fraccionaban y la envasaban, también armas de guerra con sus cartuchos y muchísimo dinero.

Ergo, clausuraron la casa y los padres y el hermano del Pipi terminaron detenidos. El Pipi y la hermanita se salvaron porque la pibita y el Pipi estaban en el colegio. De todos modos, tuvieron que ir a la comisaría a declarar y demostrar que ninguno de los dos, tenían conocimiento de las actividades de los padres y del hermano en relación con las drogas, con las armas y con el dinero encontrado (varios cientos de miles de pesos). Para mal de males, los padres del Pipi quedaron incomunicados y con la casa clausurada, así que ni el Pipi ni la hermanita no tenían donde vivir. 

Los padres del Pipi son hijos únicos y no tienen más familia en Rosario, por lo que los abuelos, que viven en un pueblo, los albergaron hasta que se aclarara todo. El Pipi y la hermana, fueron a vivir con sus abuelos durante todo el verano, pero ahora, que empezaron las clases, y los padres siguen detenidos y la casa clausurada, se les hace muy costoso el transporte para venir al colegio y a la facultad. De allí, que la nena está viviendo en la casa de una vecina. Pero el Pipi no conseguía alojamiento, porque quien más o quien menos, piensa que el Pipi está metido en la venta de droga. 

Así que, lo que el Pipi quería, era ver si yo le podía conseguir alojamiento, en el colegio (hay unas habitaciones con baño privado y cocina comunitaria que alquilan a grupos que hacen retiros espirituales) o le pudiera dar alguna solución, porque hasta ahora, había estado durmiendo en la casa de algunos amigos, cuyos padres le dieron alojamiento pero ya todos, lo habían invitado gentilmente a que se buscara otro lugar para quedarse. La verdad que esa confesión me desarmó. A la casa no puede ir porque está clausurada y permanentemente hay un policía vigilando que nadie ingrese. 

Así que muchas ‘salidas’ (soluciones) no había. Quizás, alquilar una pieza en una pensión, pero el Pipi es menor de edad, además de ser lindo y vulnerable, o sea, un bocado exquisito para muchos pervertidos que viven en las pensiones de la ciudad. Pensé en la casa abandonada que tiene el padre del Pela, pero el tipo no va a querer asumir esa responsabilidad y menos con un menor de edad relacionado con el narcotráfico. Y otra solución no se me ocurría. Porque por más que yo hiciera ese día, todas las gestiones, no iba a conseguir por parte de las autoridades del colegio, la autorización para que el Pipi se alojara allí. Y se me terminaron las ideas. Ya estaba atardeciendo y no tenía una solución para este pibito, así que ‘hice de tripas mi corazón’ y me lo llevé a casa…

Acuerdo prenupcial

Esto que nos pasó con Carlitos, pasó porque el boludo quiso hacer ‘roncha’ (enorgullecerse) frente a Luciano, de que había cogido/follado conmigo, en el colegio, no una, sino varias veces, simultáneamente que yo era pareja de Luciano. Qué quiso demostrarle con eso? Que yo lo prefería a él y por eso, le metía los ‘cuernos’ a Luciano? O fue un comentario exento de maldad, por decir algo y por llenar el silencio provocado por la espera? O lo hizo de ‘boludo’ (tonto) que es? 

Lo único que sé, es que lo ‘largó’ (dijo) sin pensar en las consecuencias (el enojo de Luciano). Lo que pasa que estos ‘pendejitos’ (adolescentes) que, como Carlitos, son carilindos, ‘facheritos’ (atractivos) y flaquitos, son mi perdición. Y ellos lo saben. Pero, al decir de Luciano, y esto sí que nunca lo había pensado, no sólo se enorgullecen de mi preferencia hacia ellos, sino que también se enorgullecen de haberse encamado conmigo, como si yo fuera una especie de macho alfa o premio mayor.

Claro que nunca pensé en lo que me dijo Luciano, que así como a mí me enorgullece coger/follar con ellos, a ellos les pasa lo mismo cuando yo los prefiero y cogen/follan conmigo. Al menos, eso pasa con los ‘pollitos’, con los que tuve y tengo sexo, es decir, Carlitos y el Pela. Hay varios más, que son ‘pollitos BB’, que ahora que Luciano me lo advierte, andan casi siempre revoloteando a mi alrededor y mandando mensajes cargados de dobles intenciones.

Y aunque con todos actúo igual, muchas veces, no le blanqueé a Luciano, la relación que mantengo con algún ‘diosito’ o ‘pollito’ por fuera de la pareja. Pero como Luciano, en una época, era un declarado bisexual y tenía ‘novia’, al tiempo que era mi pareja, acordamos algunas pautas para tener sexo con personas ajenas a nosotros. Fue así que acordamos darnos permiso para tener sexo por fuera de la pareja, siempre y cuando no hubieran sentimientos de amor que nacieran de esa relación.

Y, con esa simple premisa, la ‘cosa’ funcionó durante bastante tiempo hasta que comenzamos a intimar con Carlitos. Los dos, aunque no nos lo habíamos dicho, sentíamos por Carlitos, no sólo calentura, sino algo muy parecido al amor. Carlitos es un chico que se hace querer. Y los dos, Luciano y yo, en diferentes momentos, sucumbimos a los encantos que exterioriza, este adolescente, en todo momento. Y fue cuando nació la idea de conformar una ‘trieja’ (pareja de tres).

Antes de eso, ya habíamos tenido muchas experiencias sexuales con Carlitos aunque en forma individual y con total desconocimiento de lo que estaba pasando en esos encuentros. Claro que los de Luciano, eran anunciados, porque nunca me ocultó nada y siempre me blanqueó sus movimientos con chicos o chicas. Pero, los míos con Carlitos, para no armar ‘bardo’ (lío) con Luciano, lo mantuve en secreto y como nos encontrábamos en el colegio, no despertamos nunca las sospechas de Luciano.

Y ese acuerdo, de tener sexo con otros chicos, siempre se parapetó detrás de los sentimientos. Sin sentimientos, todo. Con sentimientos, nada. Aunque yo sabía que Luciano albergaba sentimientos hacia Carlitos y viceversa. Y yo, en ese tiempo, me relacioné con varios pibitos, aunque el que más me ‘pegó’ (afectó) fue el Colo, aunque tuve algunos encuentros con otros chicos (el Gonza, Alexis y …) a los que nunca les blanqueé a Luciano.

Pero, ahora, Luciano quería un nuevo acuerdo, esta vez por escrito, para que en un futuro pudiéramos esgrimir el incumplimiento de lo acordado y firmado. Yo le dije que nuestro anterior acuerdo, aunque era oral, fue siempre respetado por los dos sin que haya nada escrito y que estaba de acuerdo en ampliarlo si él (léase Luciano) lo creía necesario y consideraba que era importante, pero que no tenía sentido escribirlo como si se tratara de un acuerdo matrimonial.

Así fue, que después de haberlo conversado y reflexionado, llegamos a las siguientes conclusiones, de qué hacer cuando nos relacionemos sexualmente con otro chico (o chica). Y acá hacíamos la excepción que confirma la regla: este acuerdo exceptuaba mi relación con la Agus y la de Luciano con Carlitos. Así que las que siguen son a las conclusiones que llegamos y que, si bien, no escribimos, damos por sentado que las conocemos, aceptamos y respetamos. A saber… 

a- Siempre usar preservativos. 

b- No involucrarnos sentimentalmente.  

c- Decirnos con quién, cuándo y dónde cogemos/follamos.

d- Decirnos si algo nos molesta y que nos afecta por culpa de la relación que estamos teniendo por fuera de nuestra pareja.

e- Tener sexo con otro, nunca afectará la relación de nuestra pareja.


Obvio que no hay nada nuevo bajo el sol. Las conclusiones no son diferentes a las que veníamos respetando en mayor o menor medida, aunque le agregamos el tema de los ‘forros’ (preservativos/condones) y blanquear, con detalles específicos, la relación que mantenemos por fuera de la pareja. Sé que esto, es por mí y es el temor de Luciano, que algún día lo deje y lo cambie por otro chico, ya que ofertas no me faltan. Pero lo que Luciano, no sabe o mejor dicho, no quiere saber o entender, son mis sentimientos hacia él. Yo estoy seguro de que mis sentimientos hacia Luciano, nunca van a cambiar, por mucho que me guste o me enamore de otro chico. Ya me pasó con varios ‘diositos’ y ‘pollitos BB’ y siempre lo seguí prefiriendo a él (a Luciano, se entiende). Y así como Luciano está perdidamente enamorado de mí, yo lo estoy de él. Este pibito, se me entregó, ciegamente, en cuerpo y alma, para hacerme feliz a mí. Cómo yo no voy a poner todo mi empeño para hacerlo feliz a él? 

Cuñadito

Como Luciano estaba ‘emperrado’ (convencido) en no atender mis mensajes ni llamados telefónicos, decidí llamar al hermano (Enzo) para que él, que siempre fue mi aliado en todo momento, en las buenas y en las malas, lograra ponerme en contacto con Luciano, para aclarar todo este ‘despelote’ (lío) que se había armado y que no sabíamos, ni Carlitos ni yo, como solucionar. Por suerte, el Enzo, atendió mi llamado, tan gentil y cordial conmigo como siempre:

Enzo: hola?

Yo: Enzo, habla Lu… No digas que soy yo. Podés hablar?

E: sí, sí, no tengo problemas… Qué pasa?

Y: resulta que hubo un malentendido entre tu hermano y Carlitos y yo caí en la ‘volteada’ (lío) y quiero hablar con tu hermano porque se enojó conmigo, para explicarle cómo fueron las cosas…

E: qué ‘cagadas’ (cosas malas) te habrás mandado para que Luciano se enoje con vos…

Y: uy, Enzo, te juro que no pasó nada! Todo es una gran confusión. Por eso quiero hablar con tu hermano, para explicarle bien…

E: Luciano no quiere hablar con vos…

Y: y vos cómo sabés? Qué, sos adivino ahora?

E: lo sé porque tengo a Luciano, acá enfrente mío y me está haciendo señas que no quiere hablar con vos…

Y: uy, Enzi, decile que me atienda… Por favor… Quiero aclararle algo nada más… No puedo estar sin él, lo extraño a morir, la casa es otra cuando él no está, él es mi aire, mi agua, mi vida, vivo porque lo tengo a él cerca. Decile eso, por favor…

E: no es necesario, Lu, Luciano te está escuchando, porque puse el celu en altavoz…

Y: bueno, gracias, entonces si me escuchás, Luciano, no me hagas sufrir como estoy sufriendo. Te juro que Carlitos, no dijo lo que vos entendiste. Quiso decir otra cosa. Nunca te hubiéramos traicionado. Ni él y mucho menos yo! Acaso no te dije siempre lo de mi ‘poliamoría’? Dale atendeme el celu que me da vergüenza que el Enzo esté escuchando lo que te quiero decir…

Luciano: bueno, está bien, ya saqué el altavoz y el Enzo no escucha nada. Yo no me merezco que me traicionen como me traicionaron ustedes dos. Mi mejor amigo y la persona a la que más amo en el mundo…

Yo: uy, Luciano, no me hables así. Nunca te traicionaría con nadie. Te dije siempre de mi poliamoría y acepté y aceptaste, que tuviéramos sexo con otro/a mientras no haya sentimientos de por medio. Te acordás? Y bueno, con Carlitos no había sentimientos. Fue solamente calentura por el pendejito. Vos sabés como me gustan los pendejitos. Y de todos los pendejitos te elegí a vos. Por qué te creés que te elegí? Porque vos no solo me gustás sino que te amo, como jamás amé a nadie en mi vida. Ni siquiera al Sebi que fue mi primer novio! Mis sentimientos para con Carlitos, nacieron después que estuvo con nosotros, formando la ‘trieja’ (pareja de 3), pero después, yo te lo dejé siempre a vos, porque sé positivamente que Carlitos ademas de calentarte, te ‘mueve’ algunos sentimientos. Y a mí no me importa porque mientras vos me sigas amando como hasta ahora, está todo bien. Y yo me conformé con el Pela, que me calienta mucho también, tanto o más que Carlitos. Y eso vos lo sabés muy bien porque te lo dije siempre. Lo que pasa que Carlitos quiso ‘fanfarronear’ (enorgullecerse) de haber estado conmigo, pero te juro, que nunca pasó nada hasta esa noche que vos me dijiste que me lo llevara conmigo y me lo ‘hiciera’ (tuviera sexo). Te acordás?

L: mmmm… sí pero no es lo que me dijo Carlitos. Carlitos me dijo que cogía con vos desde hace mucho…

Y: pero no, mi amor, con Carlitos solamente transamos y así nomás… Viste donde está el gabinete y que está todo vidriado… Cómo pensás que voy a tener sexo ahí y nada menos con un pendejito alumno del colegio? Mirá si entraba alguien? Cerrábamos la puerta pero sólo nos transábamos, cosa que si venía alguien, nos separábamos sin problemas…

L: Carlitos dijo que cogías/follabas con él…

Y: pero no, mi ángel, nada que ver… No te dijo Carlitos que coger/follar era una manera de decir a que transábamos?

L: sí pero no le creí… Creo que él metió la pata y quería arreglarlo…

Y: pero no mi vida, como va a hacer eso conmigo, si sabés que Carlitos, además de excitarse con vos, te ama? O me vas a decir que no te ama?

L: …

Y: viste? Hasta vos sabés que además de calentura hay amor… Y vos también lo amás, por algo me propusiste formar una trieja con él… Que después no haya resultado bueno, es otra cosa, pero que lo intentamos, lo intentamos! Y no fue por una calentura de momento sino porque sentíamos otra cosa por Carlitos. Y yo te lo dejé a vos porque sé que lo amás a Carlitos, no tanto como a mí, pero lo amás y él también te ama. Y yo me conformé con el Pela, que me calienta sí pero que no amo… Entendés mi cielo cual es el punto? Cómo voy a coger/follar con Carlitos, si Carlitos te ama a vos? Solamente transábamos, pero porque estábamos ‘calientes’ (excitados) y no por otra cosa.

L: bueno está bien… te creo… perdoname amor… lo que pasa que pensé que vos querías más a Carlitos que a mí… además, no puedo vivir sino estoy con vos y vos no estas conmigo, a mi lado… me venís a buscar?

Y: si vida… salgo ya…

Enzo: qué fácil lo convencés al ‘gil’ (tonto) este, eh? Ya se fue para abajo a esperarte…

Yo: yo convenzo a cualquiera… Con paciencia y saliva, el elefante se cogió/folló a la hormiga… Jaaaaa…

E: yo no sería tan fácil…

Y: y capaz que no, aunque si me dieras la oportunidad, también me gustaría intentarlo y hacer ‘algo’ con vos…

E: jajajaja… pero yo no soy gay…

Y: no tenés que serlo… podés ser bisexual o un hetero-curioso que quiere probar con otros varones… para mí, sos un bocadito. Tenés un cuerpito espectacular, una ‘cola’ (culo) envidiable, sos lindo, sos simpático, tenés buena onda, que más se puede pedir de un tipo en una cama?

E: jajajaj… que guacho sos! Ya casi me estás convenciendo…

Y: jeeeeee… pero no te apurés… Ahora quiero hacer las cosas bien con tu hermano. Si querés, pensala bien y más adelante si querés probamos…

E: jajajaja… Nooooo, está bien, te estaba siguiendo la ‘joda’ (broma). Vos portate bien con Luciano que el muy boludo creo que te quiere más que a mi vieja. Y cuidalo. Vale oro. Igual que vos. Los dos valen mucho. Con la diferencia de que Luciano es fiel con vos y vos con él, no. Porque seguro que si te doy cabida, esta noche no, pero mañana te tengo en mi cama…

Y: jaaaaaa,,,  bueno boludo, que culpa tengo que el hermano de mi novio, sea tan bonito como mi novio y me caliente tanto o más que él? Pero fuera de ‘joda’ (broma), te agradezco Enzi, todo lo que hiciste y hacés por mí primero y por tu hermano después. El que estemos viviendo juntos, Luciano y yo, te lo debemos casi en un 90% a vos. Y eso quiere decir mucho. Y si algún día querés experimentar la vida gay, contá conmigo, como activo o como pasivo, me da igual, me gustás mucho y también te quiero mucho… Pero sé respetar las distancias y las personas. De todas maneras, quiero que lo sepas.

E: ok… Vos todavía estás en tu casa? Mirá que Luciano ya bajó hace rato y te debe estar esperando… No lo hagas esperar más y atendelo… Jajajaja… Yo también te quiero boludo, aunque no soy gay…

Y: bueno, te dejo, me voy a buscar a Luciano, así me lo traigo a casa y fumamos la pipa de la paz… Jaaaaaaa… Chauuuuuuu!

Boca floja

Así fue que buscando a Luciano, hice que Carlitos me hablara y terminara yendo a mi casa y me contara lo que había pasado. Como no les alcanzaba el dinero, decidieron ir al colegio a pedírmelo y subieron directamente al gabinete. Pero, no me encontraron. Obvio, yo estaba en ese momento con el Gonza, merendando en el bar. Entonces le preguntaron a una de las empleadas de la limpieza si me había visto y les dijo que yo ya me había ido.

Pero, Carlitos vio que mi mochila estaba ahí, así que dedujo que yo todavía debía estar en el colegio. Así que decidieron quedarse. Se apoltronaron en un sofá que tengo ahí y decidieron esperarme. Debe haber sido el silencio mágico de las aulas vacías y la soledad del lugar, calmo a esa hora de la tarde, que para decir algo, Carlitos dijo:

Carlitos: ah, si este lugar hablara…

Luciano: que hablara de qué…?

C: de las veces que cogimos/follamos acá con el Lu!

L: con el Lu? 

C: sí pero hace mucho…

L: mucho…? Mucho como cuánto?

C: no sé… Como 3 o 4 años, más o menos…

L: no puede ser tanto…

C:  bueno, muy bien no me acuerdo pero 3 años seguro…

L: ya hace 3 años que yo le di permiso para que tuviera sexo con vos?

Y ahí, Carlitos se dio cuenta que había ‘metido la pata’ (había dicho algo inconveniente). Y quiso arreglarla. Pero comenzó a tartamudear y a hundirse más. Incluso le dijo que ‘coger/follar’ era una manera de decir. Que no habíamos tenido sexo y que solamente fueron ‘encuentros’ previos, algunas transas con franelas y cosas así, pero todo muy light, pero no logró que Luciano, le creyera. Finalmente, Luciano se enojó porque ninguno de los dos, ni Carlitos ni yo le blanqueó esa relación.

Y Luciano le dijo que había confiado en él y resulta que el amigo, le metía los cuernos con su novio (es decir, yo). Inútiles fueron los intentos de Carlitos para arreglar su ‘metida de pata’. Lo dicho, dicho estaba y Luciano, se había dado cuenta, que también yo le había ocultado la relación que tenía con Carlitos, mucho antes, de que él me diera el correspondiente permiso para transármelo. O sea, que Luciano se enojó simultáneamente con Carlitos y conmigo…

Luciano no quiso seguir hablando del tema ni tampoco regresar con Carlitos. Le dijo que estaba dolido y herido porque lo habíamos traicionado y se fue. Así que Carlitos, se quedó en el hall del colegio, esperando, para contarme lo que había pasado. Pero como yo no salía, volvió a ir al gabinete y vio que mis cosas ya no estaban y que el archivero estaba cerrado. Ergo, yo había estado allí y seguramente, había salido por cualquiera de las restantes puertas que tiene el colegio.

Entonces, decidió regresar a mi casa y hablar con Luciano y al no poder encontrarlo, en mi casa, regresó a la suya. Y desde ahí me habló. A mi pedido, regresó a mi casa y me contó todo lo que había pasado. La verdad que no le podía decir nada a Carlitos. Metió la pata sin querer, por boquifloja. Por suerte, Carlitos le dijo que no habíamos hecho nada, solo transa y nada más. Pero, Luciano no es ningún ‘gil’ (tonto) y me conoce. Nunca se iba a ‘tragar’ (creer) que solamente habíamos transado.

Entiendo a Luciano y a su reacción. Es comprensible que crea que le estuvimos jugando a ‘dos puntas’ (fuimos infieles) porque nunca le dijimos nada de nada. Capaz que él hubiera aceptado, que tuviéramos sexo, ya que sabía que entre Carlitos y yo, había una relación mucho más que amistosa en el colegio. Quizás nos faltó ser sinceros con Luciano y decirle lo que estaba pasando entre nosotros, pero preferimos no decirle nada y ahora estábamos en un verdadero kilombo.

Por no decirle nada, Luciano creyó que la ‘onda’ entre Carlitos y yo, se merecía una oportunidad. Y esa noche, que fuimos a la pizzería, donde nos ‘robaron’ (cobraron mucho), como Luciano salía con la ‘minita’ y para paliar su complejo de culpa, nos dio el ‘okey’ para que nos encamáramos, Carlitos y yo. Creyó que nos estaba haciendo un favor pero lo que Luciano no sabía era que nosotros teníamos sexo hacía rato, y que no solo era por calentura sino porque algo nos gustábamos.

Por eso, nos habíamos callado. Pero, al hacerlo en secreto, emergió la deslealtad de su mejor amigo y la infidelidad mía, cosa que nos dejaban muy mal parados. Especialmente a mí, porque si bien, no teníamos un acuerdo escrito, Luciano me permitía tener sexo con otros chicos y yo a Luciano con chicas, mientras fuera por calentura y no hubiera sentimientos en el medio. Pero, ni él ni yo podíamos ocultar, que además de calentura, teníamos sentimientos afectivos hacia Carlitos.

Y fueron esos sentimientos, los que nos hizo terminar en una trieja. Después, vino eso de sus celos y todo ese ‘mambo’ (lío) que tiene Luciano en la cabeza, y nos tuvimos que separar, pero eso es harina de otro costal. De todos modos, Luciano se siguió relacionando con Carlitos y yo también, aunque nunca más le blanqueamos a Luciano, nuestra relación. Y eso, es lo que a Luciano, aparentemente le duele, que nos hayamos hecho el amor, Carlitos y yo,  sin decirle nada a él, ni antes ni después.

Así que tuvimos que elaborar una estrategia, para cerrar las heridas que abrimos en Luciano, con nuestro comportamiento. Ahí me ‘cerró’ (me di cuenta) que no me contestara los mensajes y las llamadas y tampoco lo encontrara en ningún lado. Y a Carlitos le estaba haciendo lo mismo. Luciano por primera vez se había enojado conmigo y tenía razón. El pendejito me está dando su vida y yo lo traiciono de mil maneras. Tendría que cambiar estas cosas que hago pero son más fuertes que yo. Necesitaba hablar con Luciano para ver como arreglar todo esto. Decidí hablarle a Enzo, el hermano de Luciano y contarle lo que había pasado para que me diera ‘una mano’ (me ayudara) a arreglar el entuerto. Desde siempre Enzo fue y es un gran aliado que tengo dentro de la familia de Luciano. Amo también a ese pendejito y Enzo lo sabe. Por desgracia no es gay pero con muchas ganas me lo llevaría a la cama, aunque él decidiera hacer de activo conmigo. Seguro que Enzo me iba a ayudar, así que sin pensarlo dos veces, en cuanto se fue Carlitos a la casa, le hablé a mi cuñado para que intercediera y pudiera hablar con Luciano o que le hablara él y lo hiciera entrar en razones…

Transa

Llegué a mi casa, tipo 19.30 horas. Casi dos horas después de mi horario de salida. La tardecita de ese día,  había tenido un encuentro de transa, con el Gonza, en el colegio. Y entre que estuvimos transándonos y después me quedé a ‘aguantarlo’ (hacerle compañía) porque los padres se separaron y lo pasa a buscar la madre en el auto, cuando sale del trabajo, me demoré lo que me demoré. Lo cierto que llegué a casa y todo estaba en penumbras, indicio que no había nadie.

Me extrañó que no estuviera Luciano, porque desde que se fue la Agus, a vivir a la casa de los padres, Luciano tiene miedo de quedarse solo en la casa y por eso, apenas se hace de noche, enciende las luces de diferentes ambientes. Justamente por esta causa y por los aumentos desmedidos del costo de la energía eléctrica, tuvimos que instalar luces LED en todas las lámparas de la casa. Una porque iluminan más y otra, porque dicen que consumen mucha menos energía que la de bajo consumo.

Pero, ese día llegué y me encontré con que todo estaba a oscuras. Indicio más que evidente que Luciano no estaba. Seguramente, había ido a la casa de alguno de los ‘pollitos’ o del mismo Carlitos, pero me extrañaba, porque nunca sale sin avisarme de alguna manera, adónde va, o con quién y a qué hora va a regresar y si quiere que lo vaya a buscar o se las arregla para volver solo, etcétera, etcétera. Pero, ese día, no me había avisado nada. Así que después de encender algunas luces, preparé café.

Después, intenté comunicarme con Luciano de manera infructuosa. No respondía ni mis ‘wsp’ ni mis ‘sms’ ni tampoco las veces que lo llamé directamente. No quería llamar a la casa para no alterar a la madre de Luciano, diciéndole que no encontraba al hijo. Así que preferí llamar a Carlitos, pero la madre me dijo que no estaba. Después, llamé al Pela y a los otros ‘pollitos BB’ preguntándoles si habían visto a Luciano, pero, todos me daban la misma respuesta: nadie lo había visto.

Hasta que me llamó Carlitos y me contó lo que pasaba: todo comenzó porque habían ido juntos, Luciano y Carlitos, a comprar no sé qué cosa para el celular de Carlitos (creo que un cargador y un auricular). Pero, como acá los precios se ‘dispararon’ (subieron) en proporción directa con la cotización del dólar estadounidense, el dinero que llevaban no les alcanzó. De ahí, que antes de regresar a la casa a buscar más dinero, decidieron ir hasta el colegio a pedirme dinero a mí.

Pero, el diablo que nunca descansa, un rato antes de que llegaran, estos dos ‘pájaros’, al colegio, hizo venir al Gonza, al gabinete. El Gonza quería hablar conmigo de un ´tema’ que le preocupaba ya que soy su ‘tutor’ (superviso sus estudios y conducta). En realidad, las tutorías las tenemos que hacer en la tarde, en horas de clase, pero al Gonza le dije que sí, porque bueno, me gusta y calienta con solo verlo. Además, me encanta transármelo. Sé que tiene sus cosas, pero a mí me ‘puede’ (gusta).

Y, como ya era el horario de salida, pero el Gonza tenía que esperar casi una hora a la madre, que lo pasaba a buscar con el auto, decidimos ir a la cafetería del colegio a merendar algo, mientras hablábamos de ese ‘temita’ que el Gonza quería hablar conmigo. Y en la cafetería, a esa hora, no hay nadie, porque el turno de la tarde ya se fue y los de la noche, todavía no entraron. Tomamos la merienda ‘económica’ y hablamos  sobre la separación de los padres del Gonza.

Aparentemente, este hecho lo tiene bastante perturbado y aunque nunca les dio mucha ‘bola’ (importancia) a los padres, el hecho de que se estuvieran separando, aparentemente lo había afectado al Gonza, más que lo que podría suponerse. Así que estuvimos hablando sobre este tema, de lo que estaba viviendo él y de lo que estaba sintiendo.  Pero, poco después no quiso seguir hablando del tema, así que lo dejamos para otro momento y comenzamos a hablar de otras cosas.

Y una cosa trajo a la otra y aprovechando que no había testigos, el Gonza puso su mano encima de la mía y me preguntó si quería hacer ‘algo’ (tener sexo). La verdad que hacía mucho que no hacíamos nada de nada. No estábamos peleados ni nada pero el Gonza tiene ese carácter de mierda, que se enoja y no le dice a nadie por qué. Así que era lógico que buscara achicar las distancias. Más sabiendo que él, junto a otros chicos, es mi debilidad.

También, me dijo que podíamos ir al gabinete. Le dije que hacer algo en el gabinete era peligroso porque el personal de limpieza andaba por ahí. Y que lo dejáramos para otro día, porque hacer ‘algo’ ahí en el colegio, no ‘daba’ (no era conveniente). Me dijo que bueno, que estaba bien y que podíamos ir un día a su casa ahora que el padre no está y la madre trabaja o a mi casa de campo. Le dije que sí, que ya iba a buscar un día para poder hacer ‘algo’. Así que nos despedimos y mientras el Gonza salió por la puerta del secundario, yo salí por la puerta del primario, que da a otra calle, para evitar que cualquier mal pensado, nos viera y dedujera cosas que no eran. El Gonza me ‘pone a mil’ (excita) pero me tengo que cuidar de hacer ‘algo’ en el colegio, con él o con cualquiera de los alumnos, porque últimamente se desató acá, en muchos colegios, una verdadera ‘cacería de brujas’, en donde están cayendo como moscas, profesores, maestros y personal de servicio, así que mejor, es mantenerse al margen, aunque me cuesta horrores hacerlo, porque tener a disposición tantos ‘pollitos’ y ‘diositos’ y no poder hincarles los dientes a ninguno, es como ser, un león herbívoro… Jaaaaaa…